Lo sé, el tÃtulo es ridÃculo. No existe nadie en occidente que se oponga al uso de la imprenta. Gutemberg no lo tuvo fácil, fue presa de sus acreedores y murió arruinado. Hoy vivimos una revolución similar, si no más importante, que es la existencia de Internet. La red permite tanto la comunicación como la transferencia de información en tiempo real, abriendo la posibilidad de múltiples negocios asociados al conocimiento.
Es decir, el trabajo ya no es “saber que” o “tener el” sino “saber como encontrar el” o “donde buscar”. Me explico, que estoy siendo muy crÃptico: utilizaré el simil del librero. Antes un librero debÃa conseguirte un libro. Hoy te lo tiene que recomendar. Antes la oferta era limitada y era posible ser “un hombre del renacimiento”. Hoy, no. El negocio es ser Google, buscar afinando al máximo.
Pues bien, no nos hemos enterado todavÃa. Dando un paseo por la blogsfera he leÃdo un par de artÃculos hablando del tema, cada uno en su estilo. En fin, al menos consuela saber que somos unos cuantos los que nos oponemos a la prohibición de la imprenta.
Creo que el más certero y sinceramente cruel es el de Enrique Dans
PD. Steve Jobs parece ser el único que lo ha entendido









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Carlos (02-Aug-2010)
A través de la página en FaceBook de BalearesON, DarÃo ha enlazado una aplicación de canal del tiempo para Surface. Muy interesante.