Carlos A. García

Videoconsolas

Autor: Carlos A. García. Archivado en General
03/Jul/2009  

No hace mucho tiempo tuve una conversación con un compañero de trabajo sobre videoconsolas. Él opina que la calidad de una consola de videojuegos es proporcional a su calidad técnica. Es decir, una consola es mejor que otra si su capacidad gráfica, de cáculo, etc es superior. Mi opinión es otra. Yo creo que la mejor consola es aquella con la que te resulta más divertido jugar. Da igual que los gráficos sean cutres, o que el sonido no sea el adecuado. Si es divertido y te sirve para el rato de ocio que le vas a dedicar, esa es tu consola.

Yo nací en el año 1977. Es decir, soy de las primeras generaciones de este país que se ha criado jugando a videojuegos. Lejos de considerarlo como algo negativo (las consolas tienen muy mala fama), creo que me ha resultado muy beneficioso. Recuerdo con tanto cariño mis partidos de fútbol en la calle como las partidas al “ghost and goblins” o a “Double Dragon“. No voy a hacer una lista. Todos lo tenéis en mente: estoy cansado de ver por televisión anuncios que hacen referencia a los iconos de la infancia de los que nacimos en los 70: La Bola de Cristal, Matzinger Z, Naranjito, TAB, etc

Lo siento, me voy por las ramas. El objetivo de este post era comentar el artículo que ha aparecido en “El País”: Juega con tu hijo. El subtítulo es más esclarecedor: “Los especialistas recomiendan a los padres aprender cómo usan los niños los videojuegos”. En resumen, parece que mis tesis son ciertas. En el artículo se explica que la Wii de Nintendo ha conseguido que la familia juegue en el salón de casa, en contraposición a la imagen clásica del jugador de videojuegos, más próxima a Enjuto Mojamuto. En definitiva, y como conclusión: jugar no es malo, siempre que se haga de una forma racional, y es incluso muy recomendable si se hace en buena compañía.

Carlos A. García

Imagen de informático

Autor: Carlos A. García. Archivado en General
01/Jul/2009  

El post bien podría haberse titulado “sobre tópicos”. Todos tenemos en mente la imagen de informático que nos ha vendido tanto la televisión como el cine: un “nerd” con pinta de Bill Gates al que sólo le interesan temas técnicos (siempre ligados al hardware). Es decir, en el imaginario popular, un informático es un cuarentón que vive con su madre, incapaz de relacionarse con el resto del mundo. Además, sólo sabe hablar de ordenadores.

No, no se me ha ido la cabeza. Anoche fui al cine a ver una película española (of course) titulada “7 minutos“. Uno de los personajes muy secundario, con una sóla frase, se corresponde con el tópico explicado anteriormente. Se puede ver un instante en el trailler. Sí, los informáticos vamos por el mundo con el pelo grasiento y un chaleco de punto a rombos.

La verdad es que me lo tomé como algo personal (y más teniendo en cuenta quien es la guionista de la película …), pero pronto me di cuenta que es que no había más. Todavía hay quien entiende la comedia como la ridiculización de los tópicos (el cinéfilo que va a ver una película iraní con un ejemplar del Cahiers du Cinema, la película sueca en la que únicamente se ven a dos personajes hablando de espaldas, etc.)

Es decir, llegas a relativizar tu indignación viendo que la burla es el único recurso del que dispone la guionista. Supongo que los cinéfilos, los directores de orquesta, las chachas, los homosexuales, … tendrán una sensación similar a la mía: una cosa es la comedia y otra recurrir al tópico para burlarse.

Por cierto: sería conveniente que si la SGAE nos cobra un canon por la capacidad de almacenaje de un dispositivo de memoria, que al menos tengan claras cuales son las unidades básicas. Un MegaByte son 1024 KiloBytes, no 1024 Bytes.

Me gustaría saber cuanto ha pagado Match.com para aparecer en la película. Todo parece un gran anuncio del portal, incluído el “happy end”. Moraleja: ligar por internet funciona, así que paga los eurillos que vale.

Carlos A. García

Aprender

Autor: Carlos A. García. Archivado en General
26/Jun/2009  

Imaginemos que vemos el siguiente código:

Program Hello_World
Method Main()
PrintLine ("Hello, World")
End Method
End Program

Tiene algo de pinta de C (por el Main), pero también recuerda a un lenguaje descendiente del Pascal (eso de acabar con End …). La palabra Method nos hace pensar en objetos (métodos y clases), pero no parece haber ninguna clase definida (Program da una idea de total, no de sub-programa).

Sí, no estoy siendo justo. Hasta ahora, sólo he mostrado un “Hola Mundo”. Bien, otra pista, a ver si alguien es capaz de adivinar de que lenguaje de programación estamos hablando:

Define LoopIndex As Integer = 1
While LoopIndex < 10
// Do something in the loop
LoopIndex = LoopIndex + 1
End While

Es difícil. Me sorprendería mucho que alguno de vosotros supiera que esto es Method. Éste es un lenguaje de programación diseñado por Jonah Stagner con el fin de enseñar a sus hijos a programar. No he profundizado en el tema, pero a primera vista no se observan ventajas sustanciales respecto a otros lenguajes de programación. Por lo que he leído, la característica principal es la facilidad de desarrollo de aplicaciones gráficas. Para que nos vamos a engañar, lo que quiere programar un niño es un videojuego.
Todo esto viene a cuento de una noticia que he leído en “El País”. Me parece increíble que alguien haya caído en la cuenta de que para conseguir una sociedad más tecnológica en la que existan profesionales verdaderamente formados con auténtica vocación, tal vez sea necesario comenzar por el principio. La clave es la educación. Estos chicos, a la vez que aprenden a programar, estructuran su forma de pensar. Son capaces de entender tanto los beneficios como los modos en los que la tecnología puede aportar valor a sus vidas.